martes, 28 de agosto de 2012

Mi vida felíz

Soy Kallie Holzhueter, una chica atlética con pelo rubio y largo. Este es mi segundo año estudiando en GVSU. Soy de Lowell, Michigan, una ciudad cerca de Grand Rapids. Mis especializaciones son español y educación, y mi asignatura es el inglés. Me fascina mucho las lenguas diferentes y la literatura. En mi tiempo libre, corro mucho y juego el baloncesto con mi hermana menor. También, mi familia y yo pasamos tiempo juntos en las vacaciones a menos que dos veces por año. Trabajo en un restaurante, también para que yo pueda ganar dinero. Estoy estudiando español porque yo espero que yo pueda hablar con más fluidez y vocabulario inteligente en el futuro. No he viajado al extranjero, pero el próximo otoño, viajaré a España y pasaré un semestre allí. Me emociona mucho que no esté en los estados unidos por más de quince semanas y pueda aprender más sobre la lengua y la cultura en un país hispanohablante. En el futuro, quiero pasar mi vida enseñado porque es una manera que puedo influenciar otras personas y ayudarlos.

El mejor día de mi verano fue cuando mis dos hermanas menores y yo fuimos a Michigan's Adventure. Los dos son muy cómicas y me disfruté todo el día por muchas razones. Levanté a las ocho de la mañana y manejé a Muskegon con mis hermanas en mi carro nuevo y pequeño. El sol calientó el aire rápidamente, y mis hermanas y yo llevábamos sandalias y camisetas encima de los trajes de baño. El cielo era más azul que los lagos puros, y no vi ningunos nubes toda la mañana. Cuando llegamos en el parque de atracciones, montamos en los atracciones grandes primero, antes de que otras personas llegaran en el parque. Entrente, comimos un almuerzo de mal salud pero muy delicioso. Lo constó de hamburguesas con lechuga tan verde como el césped y tomates jugosos, y papas fritas más salados como los océanos. Mientras comíamos, mi hermana dijo que quería pasar tiempo en el parque de atracciones aguas. Mientras hacíamos cola para el atracción más grande que las otras, mi hermanas y bromearon, y me ríe mucho. Hablamos mucho y disfrutamos el tiempo juntos antes el fin del verano (cuando y regresé a mi apartamento en GVSU). Cuando montamos los restos de las atracciones, oí los gritos cómicos y la risa muy familiar de mis hermanas, y todo el tiempo yo sonría porque en allí momento me di de cuenta que tengo las mejores hermanas en el mundo, y las son mis amigas mejores, también.